26 de diciembre de 2010

Luz para el camino.


Mira... no hay mejor luz que la tuya propia;  la ajena, sólo hace compañía.



7 comentarios:

VolVoreta dijo...

Deberíamos confiar más en nuestras posibilidades, en nuestros recursos...somos más fuertes de lo que pensamos.

Me encanta ese azul.

Te dejo un beso.

Belén dijo...

Es que es la única manera de ver la luz totalmente :)

Besicos

ñOCO Le bOLO dijo...

· Cuando una luz ajena está muy próxima, deja de existir, se funde con la tuya al tiempo que desapareces. Tal vez sea una opción.

· T·b

CR & LMA
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·

J.Carlos Ortega dijo...

Así es, Vera, sabias palabras y bella imagen. Feliz año 2011, un abrazo !!!

Mayte Piera dijo...

He pasado por aquí rebotada de otro blog.
Me gusta tu estilo y tus fotos.
Pasaré por aquí de vez en cuando.
Un saludo

. dijo...

Cierto. Ayer, concretamente, mientras hacíamos el descenso de una vía, nos encomendábamos a nuestros propios "egos".
Me gusta eso que escribes; aunque como dice Ñoco, es posible que ambas se fundan. Entonces es la repanocha...pues cuatro ven más que dos o iluminan. Pero desde el complejo mundo de la soledad compartida de la montaña, es cuando se necesita ser autoiluminiscente (mola la palabra).
Breves saludos
Saúde, Ceibedade e Monte:D´

Vera E. dijo...

A eso me refería en concreto... a quien carece de autoiluminiscencia, aunque sea una poquita, por mucho que le alumbren el resultado será circunstancial... no hay más que fijarse un poco en la Luna :)
Eso sí, cuando dos se funden, como dice Ñoco... es la repanocha, como bien dices.

BesoT, y salud y libertad y naturaleza, siempre.

PD: Al final has tenido el valor de empacharte :)))