20 de marzo de 2011

Hacía tiempo que no estábamos tan tan tan cerca.


Sin embargo, el único cataclismo sigue siendo el de tu ausencia.


5 comentarios:

Sergio dijo...

La luna de hoy era absolutamente preciosa. De hecho en su órbita está tan cerca estos días que ha provocado las mareas más acusadas desde hace tiempo.
Parecía que se pudiera tocar.
Maravillosa

Belén dijo...

Ayer estuve mirándola un rato antes de volver a casa... y la verdad es que si, estaba preciosa... pero daba miedo, pensaba qué pasaría si se cae encima de la tierra...

Besicos

ñOCO Le bOLO dijo...


· Ni de lunas que hann aparecido por los blogs, y todas bellas.... como esta tuya.

· T·B

CR & LMA
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·

Edward Gryffindor dijo...

Profundas palabras, bajo la luz de la luna; la ausencia remite. Bsos

d:D´ dijo...

Teniendo en cuenta los acontecimientos entonces acaecidos y pensando en pretérito sólo se me ocurre -mientras mis brazos me permiten escribir-que éstas, las referidas ausencias, lo son por ambas partes y dolorosas; tal vez muy dolorosas pero esperanzadoras pues se extraña y se desea que se materialice esa unión perfecta en que juega la imaginación con el deseo o, en todo caso, esperanza. Sé que es un -sabemos- término monopolizado por los religiosos y que a su vez existan limbos o un limbo dónde vaya esa ausencia y allí espere, de ahí esperanza.

Pero hay un término, y con estos termino, que resúmelo todo: Cataclismo.

Sólo se me ocurre solo pensar que fue daquel otro que desvaneció su vida no por deseo propio ni por sumo aconteciento si no por impropio y ajeno que desapareciolo bajo un manto de incertidumbres de chico de alguien y ya desaparecido...Y mientras, mientras, la fortaleza aguanta lo más instintivo y la resigna para no entrar en la vileza de quién debiendo ser juzgado hoy libre anda de copas mofándose...

Ya mi brazo se agota y tiemblan mis dedos, acongojados por entender cuál es ésa, cuál el cataclismo soterradas las penas bajo el manto de tierra que, siempre, sea ligera.
DPZ...

Y qué luna más agradable, qué bonita y qué bien fotografiada; vale usted para esto, no tengo duda.

Cuánto lo siento, cuánto lo siento, cuánto lo siento, cuánto lo siento, cuánto lo siento, cuánto lo siento, cuánto, cuánto, cuánto, cuánto, cuánto lo siento...desde entonces cuando escribí por vez primera en aquella pared de la que no encuentro entrada...
Enton, deica. d:´