8 de junio de 2011

Fábula.


Érase una vez un Ficus que vivía en la terraza muy alta muy alta de una ciudad pequeña pequeña enfermo de añoranza se le cayeron las hojas y se quedó en las ramas un día increiblemente apareció una Libélula que posándose delicadamente sobre la más seca le dijo tienes otra oportunidad debes mirar hacia arriba y tus raíces se encargarán del resto fíjate en mí hasta yo lo he conseguido es cuestión de voluntad de ponerle pasión empeño aunque suponga un esfuerzo en la primavera siguiente al esqueleto de madera le brotaron verdes y brillantes hojas punto y final

8 comentarios:

Sergio dijo...

Vaya, y mi pobre ficus que parece que se quedó tieso después de 12 años de satisfacciones coge mi mujer y le corta el cuello. Tenía que haber venido la libélula.

Belén dijo...

Es que cuando se nos caen las hojas deberíamos ser así, mirar hacia arriba...

Besicos

Fernando Santos (Chana) dijo...

Bela fotografia que ilustra belo texto...Espectacular....
Cumprimentos

Fernando Santos (Chana) dijo...

Bela fotografia que ilustra belo texto...Espectacular....
Cumprimentos

Edward Gryffindor dijo...

¿Fábula? No... F A B U L O S A. Bsos

noe dijo...

Mirando hacia el cielo...bueno es pensar que siempre hay una libélula que llegará en ese momento triste.
Mejor aún es creer que siempre quedan primaveras para florecer

Ricardo Miñana dijo...

Muy bien escrita la fábula,
es un grato placer leerte.
Que disfrutes el fin de semana.
un abrazo.

Sergio dijo...

Confirmado que es un hecho verídico, aún se lee más maravillosamente.