9 de diciembre de 2011

Este Oeste.


Lo sé. Cuando yo voy...tú ya vuelves. Pero reconoce, al menos, que existió un instante en que nos rozamos...aunque fuese con la mirada puesta en mañanas diferentes.

6 comentarios:

Karras dijo...

ES tan difícil conseguir poesía en las fotos que cada vez me doy más cuenta de tu ingenio y talento. Además estoy de acuerdo en que todos hemos tenido alguna vez ese cruce de miradas cómplices. Un beso

Sergio dijo...

Siempre me ha dado mucha rabia esa frase de la ida y la vuelta, en la que se presupone más tontos a los que estamos de camino, cuando quizá no valga la pena volver.

virgi dijo...

Y la magia del resplandor es un guiño a tu sabiduría.
Preciosa foto, como todas.
Besos, Vera.

Ave Fenix dijo...

Prima facie, pensé que era una instantanea tomada desde un punto elevado a muchos metros de distancia, un mirador o algo parecido y que algunas de las manchas de la parte media - superior, eran personas paseando. Pero fijándome detenidamente en las pisadas, el cerebro me hizo un zoom mental y he visto que la foto ha sido tomada desde escasos metros. Un detalle curioso de perspectivas, (si se borran las huellas, no se puede saber si la foto está tomada a unos metros o a cientos).

MariCari♥♥♥♥♥ dijo...

Uff! Cuánto rato a la pata coja!!
Saludos...

adam tate dijo...

¿Para cruzarse con ese alguien interesante hay que ir a la pata coja?

¡¡¡ Así me ha ido en la vida!!

¡¡¡¡ Nadie me lo había dicho !!!!