19 de enero de 2012

La mudanza.


Yo no era la otra, pero tampoco soy ésta ni la que existe en tu cabeza. Un día cualquiera me traspaqueté. Tal vez fuese en el penúltimo traslado.... Aquella curva con forma de cinco y media era demasiado pronunciada,  o la velocidad no fuera la adecuada pero, alcanzando su vértice, el camión derrapó, giró sobre sí mismo y acabó precipitándose  hacia atrás en el tiempo. Desde entonces nunca sé dónde me encuentro, ni a qué me dedico exactamente. Unos dicen que fui secretaria en una  multinacional, otros que tenía mi propia empresa. Sin embargo  mi familia perjura que estoy en paro e insiste en que soy ama de casa a jornada completa. Esto último no lo entiendo muy bien. Si parece ser que no hago nada, entonces ¿por qué siempre sueño con tener tiempo para mí?

¿Y si fuera una mezcla de todas ellas, una especie de comodín del que cada uno extrae lo que puede, y yo sólo fuese el resultado de todas sus jugadas?

Por ahora, aunque no me convence, me las arreglo con este disfraz que, por mucho que me esfuerzo, no me recuerda en nada a mí misma.


6 comentarios:

Sergio dijo...

Los caminos laborales son inescrutables. No soy el rol que en le trabajo que represento, pero hace tiempo que poco a poco fui abandonando el disfraz para ser cada vez más yo. Vale la pena, se es más feliz o mejor dicho, más coherente, aunque sea arriesgado.

flower dijo...

Deberías hacer un esfuerzo, aunque duela, por regresar al presente. A veces es feo, lo sé, pero es tu vida real. Solo cogiéndola con fuerza, te dará alegrías.

Besos de ánimos,

ñOCO Le bOLO dijo...


· ¿Que como lo veo?
La desubicación no deja de ser un fenómeno pasajero. después, se pierden los contornos, todo se desdibuja, y crees estar en todos los sitios. Terminas adatándote y las realidades se distorsionan. Tal como Aomame (1Q84), puedes terminar viendo dos lunas.

· BsTs

CR & LMA
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·

virgi dijo...

No pensaba en una mudanza. Más bien en un espacio sereno donde, al fin, nos sintamos parte de él.
¿Dónde? Ya eso es más difícil...
Besitos geométricos y cariñosos

Belén dijo...

Te entiendo, muchas veces creo que me dedico a jornada extra a los demás y no sé lo que significa estar para mi...

Besicos

adam tate dijo...

Durante la vida nos vestimos de hijo, hermano, adolescente, universiotario, amigo, novio, amante (pocas veces, mecachis), bombero, pirata, oficinista o espectador.

Son vestidos.

Somos lo que hay dentro. Eso es la esencia que no debemos perder.

¿Ama de casa? ¡¡Aynnnnsss!!