20 de junio de 2012

El estímulo de las palabras.



Si vives tan amargada ¿por qué no te tiras por el balcón? -le espetó con rabia. Herida de muerte, recogió su bolso con los mejores recuerdos en el fondo y se marchó. Dio una vuelta a la llave y la puerta cedió; con el último cigarrillo entre los labios se dirigió hacia su mesa de trabajo, encendió el ordenador, se abrió la ventana y...
Su figura contorsionada, de manera casi imposible, quedó alojada entre un Volvo gris y un Panda negro aparcado a su vera; un paréntesis dibujaba la boca, y la mirada alerta contemplaba fijamente lo que parecía simular un cielo mientras un peatón pasaba silbando ***  por la acera.


11 comentarios:

virgi dijo...

¡Uf, Vera, me has dejado fatal!
Te abrazo con fuerza, con toda la que la madrugada me da.

Karras dijo...

!Leches¡ no se puede decir nada ni medio en broma. La verdad es que las enfermedades mentales por estress u otras causas las tenemos al orden del día. Miedo me da que me pique a mi ese bicho. Un beso.

karroza- dijo...

Supongo, espero y deseo que esto no sea un estado de ánimo.
Nada ni nadie nos debe “comer el tarro” para llegar a este extremo.
En tal caso nos han vencido, y eso ¡¡nunca!!

"Que no arranquen los coches
que se detengan todas las factorías
que la ciudad se llene de largas noches y calles frías………

….que sean cariñosa/os con lo/as cliente/as la/os camarera/os……

Saludos……

Sole dijo...

Dos historias que podrían haber acabado de la misma manera. Sin embargo...
Nadie sabrá por qué la segunda acabó de forma tan trágica.

Celebro que el primer personaje decidiese desahogarse con el ordenador; intentar plasmar las emociones y las sensaciones no es mucho consuelo, pero alivia una barbaridad.

bSôS.

La sonrisa de Hiperión dijo...

No se puede vivir eternamente amargado.

Saludos y feliz domingo.

eva dijo...

Las palabras suelen tener un gran poder, sobre todo porque una vez dichas no hay manera de borrarlas.
Qué frágiles son nuestros sentimientos a ellas. Qué fuerza desgarradora podemos lanzar con ellas... Sólo hay que elegir bien. (Y también saber a quién debemos escuchar)

Sergio DS dijo...

¿?

Yo escribí un comentario aquí.

Sergio DS dijo...

Pues sí funciona... no sé, creo recordar que dije algo así como que no se tiran quienes por justicia, concepto no recogido en ningún tratado legalista, muchos pensamos que sería "justo" que así lo hicieran.

Duro.

VeraE dijo...

Hoy sí que ha funcionado, Sergio, como ya hemos hablado... asunto aclarado. Gracias.

Bernardo L. de la Cruz dijo...

Tampoco había que tomárselo tan a pecho. Creo que por más ganas de saltar que yo tuviera, esperaría a que pasara el influjo de aquella primera sugerencia para hacerlo. Lo que no me queda claro es si por ahorrarle la culpa al "sugerente", o mantener la leyenda de desobediente.

BD... dijo...

Me gusta ese lugar y ocaso, por si acaso también me gusta ese extraño reflejo...Eso
Deica d;D´