31 de octubre de 2012

Dos citas.


"Cuando se muere alguien que nos sueña, se muere una parte de nosotros."

Miguel de Unamuno.


26 de octubre de 2012

Metamorfosis.


Giré sobre mis patas traseras, busqué con la mirada el torrente de aire que se derramaba por el tragaluz, y con una energía sobrenatural procedente de mis riñones  di un salto descomunal autopropulsándome hacia el exterior. Me miré sorprendido. Si antes yo era ella, y ella ha desaparecido, entonces ¿quién soy?.


22 de octubre de 2012

Animalario.



Siento corrientes de aire,
alientos en la nuca
que me hostigan.
Sé que existen salidas, 
mas yo no las encuentro.


18 de octubre de 2012

Medidas relativas.



¿Cuánto mide un microrrelato?.  A grandes rasgos, la respuesta es sencilla, dependerá, en gran medida, de la capacidad de su autor para decir lo que tenga que decir utilizando su mejor capacidad de síntesis, y conseguir que la historia sea comprensible y atractiva; ésta, estará compuesta de nudo, núcleo y desenlace, y lo más significativo recaerá en la trama y en el personaje. El título es un elemento imprescindible ya que, a veces, puede encerrar en sí mismo la historia que se pretende transmitir. Es recomendable evitar detalles que no aporten nada a la composición; es más interesante mostrar que describir,  y que sea el lector quien interprete su particular visión.

Para muestra dos botones; dos relatos geniales cuya historia la escribirá (en su mente) el lector:

El emigrante: ¿Olvida usted algo? -¡Ojalá!.
Autor: Luis Felipe Lomelí (microrrelato más corto escrito en lengua española, desde 2005)

* * *

El dinosaurio: Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí.
Autor: Augusto Monterroso (el más corto hasta 2005)

* * *

Crear micros engancha como la nicotina. Partiendo de una idea garabateada en la cabeza, la escribes en un papel como va saliendo (sin censura), y la dejas reposar sobre la mesa. Vuelves a leerla y aparecen nuevas palabras mientras te das cuenta de que sobran muchas otras; eliminas lo superfluo, como un Shuar a su Tzantza.


14 de octubre de 2012

Remedios.


La sonrisa vertical fue un premio creado en 1977 por la editorial Tusquets para una colección de narrativa erótica que lleva el mismo nombre.
Hasta el año 2004,  el jurado del concurso estaba presidido por Luis García Berlanga, y el premio consistía en una escultura más un importe en metálico como anticipo de derechos de autor. Parece ser que ese año, la editorial decidió suspender el concurso de forma temporal, alegando la poca calidad de las obras presentadas. De hecho, el premio resultó desierto en 2002 y 2004, cosa que no había sucedido de manera tan consecutiva desde su creación (una fue en 1983 y la segunda en 1994).

Aprovechando que los ánimos por ahí afuera están que arden, reivindico el retorno de lo que debería ser parte del pan nuestro de cada día; atrapo al vuelo una llamita para darme el placer de desempolvar estas joyas de la literatura sensual, vitamina necesaria para la mente, indispensable alimento para el cuerpo sin necesidad de ampollas de filosofías ni de oración. Empezaré consumiendo El pecador impecable, de Manuel Hidalgo, que no fue un libro ganador, pero su historia ingeniosa y divertida, fuera de lo convencional, despertó vivamente mi interés en su día.

Abro el libro. En la primera página en blanco, una dedicatoria aún legible después de veinte años reza así: "Para Remedios, porque su vestido de pecadora sólo es un disfraz, pero un disfraz impecable"...


8 de octubre de 2012

D-pre +IVA.

Foto autor: Karras y sus cosas.

- ¿Qué me pasa Doctor?
- A simple vista, diría que le está creciendo un sauce entre los ojos.
- ¡Eso es imposible!.
- Debería ser imposible pero, parece que muy cerca  ha encontrado un río.
- ...Y... ¿Qué puedo hacer?.
- Trasplantarlo. Y convencerse de que no puede ser un manantial subterráneo.




Recordatorio: En todas las entradas, las palabras coloreadas son enlaces.


1 de octubre de 2012

No hay perdón para los malvados.




Penélope llevaba ocho años leyendo los titulares (sobre todo las esquelas) de los diarios de su localidad, esperando la llegada de este momento. Confiesa que hubiese preferido leer su obituario, pero algo es más que nada, dice compungida. Este sujeto es el responsable de que, a día de hoy, ella viva media vida, o la viva a medias, como lo entiendas mejor; una día, un ser querido dejó la suya en sus manos, y no regresó. No pudo derramar ni una lágrima. Durante meses, incapaz de comprender lo incomprensible, buscó información. Contactó con médicos, buscando respuestas, y todos coincidían con la misma expresión ¡No puede ser que por ese tipo de intervención…! Su cabeza se convirtió en una olla a presión. Nunca pasó tantas horas delante de un ordenador, con las ideas hirviendo, formando un caos emocional imposible de explicar; cuánto más sabia más impotencia le entraba… Un abogado creyó su historia, la alertó de las pocas posibilidades de éxito, y de lo mucho que le iba a costar. No lo dudó, y llevó al susodicho a los tribunales. Mientras esperaba la vista y la sentencia, y el (posterior) fallo del recurso ante la Audiencia, Penélope se fue enterando de otros casos, de personas que habían pasado por la clínica de este sanador, y de que no era la primera denuncia que se le interponía. Al cabo de tres años, la Audiencia falló, o como dicen ellos… FALLAMOS*:

            Desestimamos el recurso de apelación interpuesto por la representación de doña Penélope, así como la impugnación de la sentencia que formula don R. Ll. A., ambos contra la sentencia de fecha 00 de febrero de 0000 dictada en los autos 000/00 por el Juzgado de Primera Instancia número 0 de Valencia, resolución que confirmamos, no haciendo expresa condena al pago de las costas causadas en esta alzada.

(en la Sentencia…el punto nº QUINTO.- En su escrito de recurso, don R. Ll. A. solicita que se modifique la sentencia de instancia para que se condene a la parte demandante al pago de las costas causadas por dirigir la demanda contra él, petición que hemos de rechazar puesto que su llamada al procedimiento, ante la indeterminación de la causa de la muerte y de lo ocurrido en el quirófano durante la intervención quirúrgica y cualquier omisión propia, de su ayudante o incluso del anestesista, como podría ser su ausencia consentida durante la intervención, de haberse producido, determinarían también su responsabilidad.)


Que en Primera Instancia, el Juez admitiera lo extraño del caso (aunque no encontrase una brizna para la condena), que la eximiera del pago de las costas (que luego confirmó la Audiencia), para ella, fue como darle la razón, por lo cual valió la pena luchar.


¿Cuántos horrores debe cometer un médico antes de que lo inhabiliten de por vida?

Si has llegado hasta aquí, en nombre de Penélope, te lo agradezco en el alma. El motivo de esta entrada es evitar que alguien más pueda caer en manos de este hombre. Es difícil conseguirlo desde este lugar tan recóndito. Lo suyo sería que pudiese Twittear la noticia en el periódico (donde ya han dejado varios comentarios) para que tuviese mayor repercusión pero (lamentablemente) no tengo ni idea de cómo se hace. Si puedes, hazlo por mí, por ella, y por todos los que, de alguna manera, fueron heridos. Muchas Gracias.



*Fallamos, del verbo Fallar… Recomiendo encarecidamente buscar la definición de este verbo en RAE.


Nota: Pinchando en las palabras amarillas, aparece la noticia publicada en el diario Levante

NOTA: Debido a la censura que ha sufrido esta noticia, tanto que parece que nunca ha existido, he redireccionado las palabras en amarillo hacia una copia literal del artículo que guardé en su día, y que he insertado en este espacio para que quede constancia de su publicación. Para que luego digan que en este país hay libertad de expresión. 

Otros espacios que se han hecho eco de la noticia:

http://www.checheche.net/articulo/los-medicos-soleristas
http://www.panageos.es/rafael-llombart-ais

(Si estás enlazado y no quieres figurar, házmelo saber y lo eliminaré de inmediato)