27 de febrero de 2013

¡Bon voyage!



Hoy, la gente como tú y como yo debería estar triste. Se ha ido una mente bienpensante: Stéphane Hessel fue una de esas personas que luchó por los demás, desde la resistencia, un ser que con sus noventa y pico años, logró con entusiasmo contagiarnos la esperanza de reconquistar un mundo mejor. Consiguió ponernos en pie a la voz de ¡Indignaos!, recordándonos que la vida, lo que entendemos por una buena-justa vida, hay que pelearla día a día para evitar que nos la roben los fantasmas de la avaricia. Debería estar triste, pero recuerdo su sonrisa y su coherencia y su esfuerzo y su vitalidad, y lo mejor que puedo sentir es agradecimiento hacia él, por recordarme que yo/tú no soy/eres nada si no es contigo/conmigo a mi/tu lado. Compañero Hessel, gracias por haber existido... Usted descanse que ya ha cumplido; ahora nos toca a nosotros poner en práctica su clase magistral. ¡Bon voyage!


25 de febrero de 2013

Mind your head.



Todo está controlado. Tal vez los documentales interesantes se emiten a propósito con nocturnidad y alevosía, en días en que los ciudadanos prefieren mirar para otro lado por aquello del merecido descanso. Entiendo que irse a la cama cabreado un domingo por la noche y empezar la semana bajo la presión de la indignación, del más todavía, te amarga la existencia hasta el viernes siguiente en que vuelve a girar la rueda del finde... y así sucesivamente. Todo está controlado. Lo sabemos, y sabemos por quién pero ¿somos conscientes de hasta qué punto?. Algunos se han dejado las pestañas para averiguarlo y mostrárnoslo. Pero, ¿cuántos lo sabemos?, y ¿qué se puede hacer? si formamos parte de  una mierda tan grande que no hay dios que la limpie.

Para ver "Los negocios de Bruselas", pincha en las letras amarillas.


23 de febrero de 2013

18 de febrero de 2013

Si te vuelvo a ver...


pintar un corazón de tiza en la pared...


14 de febrero de 2013

Feliz Sin Valentín.


Cuando los sueños se despiertan y los cuentos se acaban, ¿dónde van sus personajes?


6 de febrero de 2013

Flor y cía.



Sin embargo... no vayas a pensar que me conformo con esta nada en que ha devenido el paso de los días. Aún me quedan sueños, deseos, y alguna que otra ilusión por cumplir, aunque nunca he entendido muy bien en qué se diferencian los primeros de ésta. La posibilidad de una escapada, a Florencia por ejemplo, me mantiene con la esperanza viva de volver a sentir el síndrome de la belleza que me permita licuar de golpe  los residuos marchitos que aprisiono dentro. Como cuando entré en Venecia, arrojada por la boca siempre abierta de santa luchia,  mezclada con la multitud procedente de Milán, me acogió con los brazos extendidos y no pude contener las lágrimas ante tantísimo poderío: toda ella destilando sensualidad, empapada de historia camuflada de Carnaval a ambos lados del Gran Canal, desde el puente de Rialto al Ponte dei Sospiri. 


2 de febrero de 2013

Días prestados.



Qué se puede hacer
cuando uno observa la orquídea
y piensa en cómo su delicada belleza anuncia
un hecho más profundo:
su deterioro,
o contempla el vuelo
de las aves
y tras ellas intuye
la detonación de los cartuchos.

La insistente presencia del tiempo
recordándonos
que estamos aquí de prestado.

Pablo Casares.