9 de abril de 2013

José Luis Sampedro.


Otra mente maravillosa que se ha ido. Y lo ha hecho con la misma discreción que ha vivido. Nos quedamos un poco más huérfanos sin su presencia, pero nos deja un gran legado de luz que debemos aprovechar al máximo. Y el mejor homenaje que se me ocurre, en estos momentos de pesar, es no olvidar su mensaje: la importancia de un pensamiento libre y crítico.


9 comentarios:

Sergio DS dijo...

Me duele como persona y por lo que representa.

virgi dijo...

Una persona deliciosa, humana, inteligente, sencilla y con un gran corazón.
Por no hablar del sentido del humor.
Un legado por aprender.

eva dijo...

Grande.

d:D´ dijo...

Sí, pero estaba próximo
¿Qué hay de los siguientes?
:|

karras dijo...

Joder otro maestro. Yo me pregunto ¿de quien vamos a seguir aprendiendo si se están marchando los mejores?. Va a llegar un momento....
En fin un gran besote.

karroza- dijo...

Los "Grandes Maestros", nunca se van, quedan sus obras,que es por lo que han vivido y las de este, son fáciles de encontrar y de entender.
Saludos.......

Marie dijo...

jolie composition.

ñOCO Le bOLO dijo...


Se quedará entre nosotros, ocupando una casilla de honor en nuestro santoral de santos laicos.

· Td2B

· CR · & · LMA ·


Rodrigo D. Granados . dijo...

Este es uno de los hombres a los que admiro desde hace más de treinta años; de muy pocos más puedo decir lo mismo, y no me desconsuela su muerte, porque algún día tenía que ocurrir. Afortunadamente, se ha ido cuando su genio ya había calado en un par de generaciones, y por ello, nunca desaparecerá su visión y su legado de hombre comprometido y bueno. Una vez le escuché decir que: "...necesitamos a los otros, porque sin ellos, somos muy poquita cosa"; tenía razón, porque un hombre puede ser brillante, y sin el reconocimiento de quienes le admiran, jamás tendría suficiente recorrido. Yo me siento orgulloso de haberle admirado, y sentido por él un afecto profundo, sin haber estado nunca en su presencia. Seguramente podremos disfrutar de otros hombres que crecieron a su luz, faro de la bonhomía y el pensamiento crítico.